Hacerse autónomo está ligado a diversos gastos, ya sean ocasionales o constantes. Lógicamente, su importe depende del tipo de negocio que quieres llevar y de las inversiones necesarias para empezar a funcionar. No obstante, la mayoría de los autónomos deben enfrentarse a costes similares. Hoy os contamos qué gastos debéis tener en cuenta a la hora de determinar vuestro presupuesto.

Cuota de autónomos

Esta cuota mensual no se la salta nadie. Durante el primer año puedes aprovechar la tarifa plana de 60 € que ayuda a los autónomos primerizos a establecerse. Además, en 2020, los autónomos que se den de alta por primera vez, tendrán una reducción del 50% de la tarifa general entre los meses 12 y 18, y del 30% entre los meses 18 y 24. La tarifa general, para comparar, se sitúa en 286,15 €, siempre tomando la base de cotización mínima. Si quisieras elegir la base de cotización máxima, tendrías que pagar a la seguridad social un total de 1233,21 € al mes.

Tienes dos opciones a la hora de pagar esta cuota: o bien domiciliarla en tu banco, que es bastante más cómodo, o realizar una transferencia mensual. No cabe duda de que la primera opción es más segura, ya que te despreocupas de posibles olvidos. Ten en cuenta que retrasarse en los pagos conlleva penalizaciones.

Sin embargo, es un hecho que a veces los autónomos tienen problemas de liquidez y no cuentan con los fondos suficientes a la hora de hacer el pago a la seguridad social. En esos casos, un préstamo online rápido puede sacarles las castañas del fuego y proporcionarles la cantidad necesaria incluso en el mismo día.

Impuestos

Otros impuestos a los que te debes enfrentar son el IRPF y el IVA. Durante el primer año de alta en el régimen de autónomos, y durante los dos años siguientes de actividad, tendrás que retener un 7% de IRPF en todas tus facturas. Más adelante, la cuota aumenta al 15% en cada una de tus facturas. La ventaja es que si el 70% de tus facturas van con el IRPF ya retenido, estarás exento de presentar el modelo 130 cada trimestre, puesto que tus clientes ya lo habrán declarado. En cuanto al IVA, tendrás que añadir el 21% sobre la base de tus facturas y declararlo trimestralmente mediante el modelo 303. Eso sí, si facturas al extranjero (para lo cual debes registrarte en el VIES), las facturas irán exentas de ambos impuestos. No obstante, tendrás que presentar el modelo 130 del IRPF cada trimestre.

Página web y promoción

En los tiempos que corren, es difícil imaginar a un autónomo sin su página web. Internet es el canal más extenso y rápido para llegar a tus clientes potenciales. Una página web sencillita te costará algo más de 100 euros, pero mantenerla (tanto el dominio como el servidor) ya cuesta unos 70 euros anuales.

Sin embargo, no basta solo con crear una página web para que tus clientes potenciales te encuentren. Vas a tener que invertir en publicidad. Podemos elegir entre lo siguiente:

  • Un anuncio de pago en los resultados de búsqueda que aparezca al escribir una frase o palabra concreta en el campo de búsqueda.
  • Una promoción en las redes sociales (Instagram, Facebook).
  • Posicionar la página en los resultados de búsqueda gratuitos.
  • Marketing de boca a oreja.

Todos estos tipos de publicidad tienen sus pros y sus contras. En cualquier caso, sin entrar en detalles, podemos estimar que este tipo de promociones cuestan varios cientos de euros, casi mil. Por lo tanto, conviene prepararse ante este gasto antes de hacerse autónomo e ir ahorrando para la publicidad, ya que gracias a ella, tu página –y por lo tanto, tu negocio– se hará visible online más rápido y empezará antes a generar visitas de clientes potenciales. De este modo, el dinero invertido en la promoción saldrá rentable.

Material

Dejando de lado el material especializado indispensable para ciertos sectores (por ejemplo de producción), todo autónomo debe contar con un ordenador (ya sea de mesa o portátil), un móvil y una impresora. En función de tus requisitos, los gastos pueden oscilar entre los 1300 y los 2500 €. Dicho gasto aumenta si necesitas un equipo especializado para tu actividad, como una cámara de fotos o distintas herramientas.

Asesoría

Si vas a llevar un negocio a pequeña escala y emitir unas cuantas facturas o documentos de gastos al mes, no deberías tener problema alguno para llevar tu propia contabilidad. No obstante, si no te sientes con fuerzas de hacerte responsable de todos los cálculos, o si el número de documentos que generas es bastante mayor, recomendamos recurrir a una asesoría fiscal. El precio mensual de estos servicios depende de la escala y la ubicación de tu negocio. En cualquier caso, deberías destinar entre 40 y 120 € mensuales para empezar.Hacerse autónomo es una decisión increíblemente responsable que debe estar precedida por un análisis adecuado de los gastos asociados y de tus posibilidades de hacerles frente. Mantener la liquidez no siempre es fácil y posible, pero los gastos indispensables de un autónomo deben costearse siempre en el plazo estipulado. Así te evitas el estrés adicional y las consecuencias negativas que generan las penalizaciones. En cualquier caso, llevar tu propio negocio reporta mucha satisfacción, ya que te permite trabajar de acuerdo con tus propios intereses, valores y habilidades.